Región Cuatro
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Actualmente hay en las redes sociales una cantidad gigantesca de desinformación acerca del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH. Especialmente de este trastorno, que por alguna razón se puso "de moda", igual que antes estuvo de moda la romantización del trastorno obsesivo-compulsivo, donde todo mundo declaraba tener TOC porque le gustaba ordenar sus plumones o libros por color.

Nota al margen: es TDAH, "te de a hache", no "te de hache", como la mayoría de los influencers chafas lo pronuncian.

La ola de desinformación del TDAH es especialmente peligrosa porque no está vestida de humor, como la del TOC. Esta, en cambio, está disfrazada de información seria, aunque sinceramente no creo que en su mayoría venga de las malas intenciones, sino del error de creer que la experiencia propia es la experiencia general.

"La generalización raras veces es certera", exclamó Axel, generalizando.

Hoy voy a tomar de ejemplo este post de una cuenta de Instagram llamada educa.tedah, de la coach María García, que no tiene credenciales médicas o de terapeuta listadas en ninguna parte de su perfil o de su sitio web, y que dice trabajar no solo con personas diagnosticadas con TDAH, sino con personas que se identifican con el TDAH. 🚩

Listo cada aseveración de su post y respondo desde mi experiencia personal como persona que vive con TDAH, para contrastar con mi propia experiencia y poner a prueba la generalización. No estoy de ninguna manera proponiendo que mi experiencia es la misma que la de otras personas, sino al contrario, tratando de poner en tela de juicio esa idea a través de la comparación.

El post se titula "Nadie te habla tan claro de estos superpoderes".

Vamos, pues:

1. Captas cuando algo "no cuadra" en un tono de voz, un mensaje o una situación, antes de saber por qué. No es intuición mágica: tu cerebro procesa mil microseñales a la vez sin filtrarlas, y eso te hace pillar la incoherencia que otros ni ven.

No. De acuerdo en que mi cerebro procesa mil microseñales sin filtrar, el problema es que son tantas que ninguna importa. Muchas situaciones problemáticas en mi vida han derivado de mi incapacidad de leer entre líneas o captar mensajes no verbales.

2. Eres la primera en notar cuando alguien del grupo está raro, aunque disimule bien. Tu hipersensibilidad al ambiente, que normalmente juega en tu contra, aquí se convierte en un radar social que muy poca gente tiene tan afinado.

Momento, esta es la misma que la anterior, escrita con otras palabras.

3. Cuando todo se descontrola - un plan que se cae, un imprevisto de última hora - eres tú quien reacciona mientras los demás se paralizan. Tu cerebro ya vive medio acostumbrado al caos interno: el caos externo no te desestabiliza igual.

Sí, pero no es porque mi cerebro esté acostumbrado al caos, sino porque un problema de última hora le pega a todos los elementos que me hacen entrar en acción: interés, novedad, urgencia, desafío, y recompensa inmediata.

4. Puedes olvidar dónde dejaste las llaves hace 10 minutos y recordar, con detalle exacto, cómo te sentiste en una conversación de hace 8 años. Tu memoria no es mala: es selectiva por emoción, no por lógica.

No. Es cierto que los recuerdos ligados a emociones fuertes se quedan grabados, pero así funciona el cerebro humano, no solo el cerebro con TDAH. Lo intersante sería poder recordar dónde dejé las llaves hace ocho años. Eso sí sería un súper poder.

5. De una conversación sobre comida sales con una idea de negocio, una canción y un plan de viaje. La mayoría necesita esfuerzo para conectar cosas lejanas: a ti te cuesta esfuerzo no hacerlo.

Si, por la incapacidad de compartamentalizar. Todos los pensamientos de todos los temas llegan a mi mente con la misma prioridad.

6. Dices lo que otros piensan y no se atreven a decir, sin filtro social de por medio. Molesta a veces. Pero también es la razón por la que la gente confía en tu opinión más que en la de nadie: saben que no te vas a callar por quedar bien.

Rotundo no. Aunque me describe (sin el tinte sociópata), el poder dar una opinión antagónica venciendo el miedo de la repercusión social es algo que me costó mucho trabajo lograr. Es algo que tengo por elección y mucho trabajo previo, y no porque sea un sociópata que nada más escupe lo que pasa por su mente. No.


El post termina con una diapositiva que dice "Ninguno de estos te los enseñan, Pero son los que de verdad reconoce quien convive contigo - no los que suenan bonitos en una publicación.".

Tengo la sospecha de que están ahí precisamente porque suenan bonitos en una publicación.

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